Artículos publicados en "Seguimos soñando"

Escritura y sueño

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Mucha gente cree que escribir consiste en colocar una palabra detrás de otra. Desde esa concepción, las voces permanecerían en la caja de herramientas hasta ser seleccionadas por el escritor con el gesto de cálculo con que el aficionado al bricolaje separa un tornillo de otro. En parte, es eso, con la diferencia de que las palabras están vivas, de manera que tienden a colocarse por su cuenta, junto a la compañía que les parece más cómoda. Si uno va, por ejemplo, al cajón de los sustantivos y coge el término noche, inmediatamente aparecerá a su lado el adjetivo oscura. Hay, pues, que tener las tijeras a mano para cortar lo inútil. En el caso que nos ocupa, la oscuridad la pone el lector. Escribir no sólo consiste en decir lo que uno quiere, sino en evitar que el lenguaje diga lo que le da la gana. Del mismo modo, creo yo, el sueño procede de la tensión entre lo que uno es capaz de decirse y lo que necesita oír. Complicado equilibrio. Seguir leyendo »

Soñar los sueños

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Soñar no es sólo una actividad que nos procuramos a través de los sueños, de la producción onírica que realizamos cuando dormimos. Fantasear, imaginar, recrear son funciones todas de ese soñar despiertos en que se puede, como define María Moliner, “imaginar como real algo que no existe, o pensar cosas que no existen o que tienen pocas posibilidades de existir, o recrear como posibles o reales cosas que no lo son”. Seguir leyendo »

Un testimonio

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En su ensayo “Un capítulo sobre los sueños”, nos cuenta Robert Louis Stevenson:

“Puedo dar un ejemplo de lo hecho en sueños y despierto… y voy a referirme a Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Llevaba tiempo tratando de escribir una historia con ese tema… Dos días estuve estrujándome el cerebro, buscando un argumento; en la segunda noche soñé la escena de la ventana, y una escena se escindió en otra, en la cual Hyde, perseguido por un crimen, tomaba el polvo y comenzaba su transformación en presencia de sus perseguidores. El resto se hizo despierto, y consciente”.

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Sueños, preguntas de los lectores

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¿Por qué el psicoanálisis da tanta importancia a los sueños?

Desde siempre los sueños han despertado la curiosidad de los hombres. Es como si se sospechara que contenían “un saber especial” al que uno mismo no tuviera acceso, ya fuera como fenómeno sobrenatural, campo de brujos y chamanes, o como premoniciones de algo que iba a ocurrir. Seguir leyendo »

¿Qué más quiere?

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Cada noche usted se acuesta y con mejor o peor suerte, se duerme. Y aunque a veces no lo recuerde… sueña. ¿De qué se queja amigo? Seguir leyendo »

Insomnio

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Sucedía a finales de julio: habíamos acordado empezar en septiembre un tratamiento para su hija y aquellos señores ya se estaban despidiendo cuando me encontré preguntándoles si había algo más que quisieran decirme. – “Laura, en casa, se masturba constantemente”– dijo su madre mientras el padre asentía. Seguir leyendo »

Las mil y una noches y el insomnio del sultán

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En realidad el rey Schahriar no era sultán, ni podemos asegurar que fuera insomne. Sólo sabemos que algo le desvelaba y, eso sí, que sus desvelos terminaban en muerte. No la suya, por supuesto, sino la de la mujer con quien había compartido el lecho. Seguir leyendo »

El comunismo como sueño y pesadilla

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ivan.jpg“Iván el terrible” (Eisenstein 1944-48)

S.M. Eisenstein: el cineasta que quiso ser artista y comunista a la vez; aquel que se deseaba creador de una Nueva Forma, adecuada al Hombre Nuevo. Su cine fue, por ello, un sueño político y estético que quiso conducirnos a otra realidad, convirtiéndose así en uno de los proyectos culturales más ambiciosos del siglo XX. Seguir leyendo »

¡Qué va!, si sólo son sueños

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A menudo escuchamos esta expresión cuando un paciente desea referir que la cotidianidad de la vida, con sus hechos felices o trágicos, han sido la única causa y motivación de sus sueños. El se presenta como un durmiente pasivo y testigo a su pesar de los acontecimientos que lo rodean. Seguir leyendo »