No es lo mismo despedida que pérdida, separación que suponga la ilusión de volver a verse –hasta luego– que adiós definitivo, aunque el mecanismo psíquico que nos permite afrontar ambas sea el mismo: el duelo. Se puede objetar que debe haber una diferencia grande entre una pérdida real e irreversible del objeto de amor y una separación temporal y, sin embargo, el lenguaje corriente se sirve, en ambos casos, de la misma palabra: adiós, a la que luego hay que añadir alguna precisión más: adiós, hasta la vista… adiós, hasta siempre… adiós para siempre. (más…)
Artículos publicados en ‘El duelo duele’
Huérmano
Publicado en El duelo duele
De nuevo la llamada de Dios, del Tiempo o de la Nada, siempre inoportuna, nos obliga a buscar la palabra. Pero de nuevo está ausente y la lengua se resiste a encontrarla. Existe para la pérdida de los padres, y llamamos huérfanos a los que pierden a sus progenitores, como también se encuentra fácilmente cuando se extravía al cónyuge, y decimos viuda o viudo según venga al caso. Pero no tenemos ningún término a nuestro alcance cuando se pierde a un hijo o a un hermano. Aún quedan muchos hechos sin el sustantivo adecuado. (más…)
Nada reemplazará a mi hija
Publicado en El duelo duele
Teresa se sorprende a sí misma garabateando un nombre, Ana. La resonancia con otro nombre, Lara, el de su hija muerta hacía dos años es inmediata. Angustiada, se pregunta: “¿Tengo derecho a reemplazar a Lara aunque sea en mis pensamientos? ¿Ha transcurrido suficiente tiempo, me encuentro preparada para tener otro hijo?” (más…)
