Pienso en Pablo con frecuencia, en las entrevistas que pude mantener con él y en las reflexiones a las que me llevaba, y me sigue llevando, su silencio.
Pablo acudió a consulta porque había tenido alguna “crisis” que no entendía y tanto él como sus padres tenían miedo a que se repitieran. Estando en clase notaba que “se quedaba sin aire”, sintiendo que no podía respirar y su ritmo cardíaco se aceleraba notablemente teniendo que abandonar el aula muy asustado. O bien, en su casa, estando realizando cualquier actividad, sentía los mismos síntomas llegando a pensar que pudiera morir. (más…)


