La sombra de un gen

(L’ombre d’un(e)Gêne)*
* Homofonía francesa (un) gen-(une) gêne = (un gen una molestia)

La señora V. viene a consulta por su hijo Jean-Baptiste, de 11 años, trisómico (alteración cromosómica), quien plantea problemas de comportamiento en la escuela: durante el recreo da patadas a los niños y ha llegado a romper las gafas de uno de ellos. Trae a su hijo, dice, respondiendo a una petición del colegio, pero en realidad no está particularmente preocupada por la situación. Mientras ella habla de la vida de su hijo, de la familia -es el segundo hijo; el padre, militar, se ausenta a menudo- y de sus actividades, Jean-Baptiste se queda a un lado, hojeando un tebeo y soltando de vez en cuando unas palabras difíciles de comprender.

De repente, se sienta al lado de su madre y enuncia muy claramente: “Mamá, me quiero casar contigo”. Sorpresa y confusión de la madre. Por mi parte, incómodo también por su confusión y deseando evitar que se prolongue, pienso en decir algo como “sí, todos los chicos han soñado con eso” y recuerdo incluso la famosa frase que pronunció Freud cuando conoció al “pequeño Hans” y a su padre: ”Mucho antes de que él viniera al mundo, ya sabía que un día nacería un pequeño Hans que tanto querría a su madre que se vería obligado a temer a su padre”.

Sin embargo, me guardo de decir nada. Mi duda sólo dura unos segundos. Antes de poder reaccionar y ante mi sorpresa, oigo decir a la madre las siguientes palabras dirigidas a su hijo (pero también a mí): “Sí, todos los chicos sueñan hacer eso con su mamá”.

Después de esto sólo me queda callarme. Obviamente, esa respuesta no logra acallar a Jean-Baptiste, quien continúa repitiendo su frase una y otra vez, se pone cada vez más mimoso con su madre…, ella cada vez parece más incómoda…, pero, al mismo tiempo, complacida. Finalmente, me toma como testigo agregando: “Dice esto para ponerme nerviosa”.

Tal ejemplo muestra cómo la difusión del psicoanálisis (el complejo de Edipo) en la cultura proporciona conocimientos que pueden hacer de pantalla ante el inconsciente y son utilizados con un fin de censura: censura de la emergencia de un saber del inconsciente.

¿Para qué pregunta no tendrá esta madre una respuesta psicoanalítica prefabricada? Quizás la respuesta para algo que aflora a continuación en la entrevista.

La señora V. tuvo a Jean- Baptiste con cuarenta años. Durante todo el embarazo no le abandonó ni un día el temor a tener un hijo anormal. Pero, ¿no tuvo su abuela un hijo con 49 años?

Le pregunto si supo durante el embarazo que su hijo padecía una trisomía. Ella, muy católica (hasta en su apariencia), me contesta: ”No se mata a un hijo”, y luego: “De todos modos, no hubiera cambiado nada”. Pero si no hubiera cambiado nada, ¿por qué no había querido saberlo? ¿Quizás ella lo sabía desde un saber de madre, en otras palabras, desde un saber que proviene de un goce que ella misma ignora?


Psicoanalista, París

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