¿Quién eres yo y qué tienes contra mí?

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Creo que esto de “no ser quien uno es” no es exclusivamente un problema mio: ocurre en las mejores familias. Salvador Dalí, sin ir más lejos, nos cuenta en su Vida Secreta que él no es Salvador Dalí, que Salvador era un hermano suyo, que murió poco antes de que él naciera, a los dos años de edad.

El pintor no era, por tanto, Salvador Dalí, sino una segunda edición, un tanto en rústica, del Salvador original. Sus padres comparaban en todo momento el Salvador vivo con el muerto, y tenían en su alcoba una fotografía de éste último junto a una reproducción del Cristo de Velázquez. Para el pintor, la existencia de ese otro que le había precedido en el vientre de su madre, en el afecto de su padre e incluso en el nombre, supuso un tremendo desafío. Así nos lo explica en su Vida Secreta:

“Yo nací doble, con un hermano de más, que tuve que matar para ocupar mi propio lugar, para obtener mi propio derecho a mi propia muerte”. “Todas las excentricidades que he cometido, todas las incoherentes exhibiciones proceden de la trágica obsesión de mi vida. Siempre quise probarme que yo existía y no era mi hermano muerto. Como en el mito de Cástor y Pólux, matando a mi hermano, he ganado mi propia inmortalidad.”

Lo más complejo de todo este asunto es que probablemente esta autobiografía haya sido inventada, hasta tal punto estaba este caballero confundido acerca de su propia identidad (por no hablar de la confusión que produce en nosotros). Quién ha sabido expresar más claramente todo este embrollo de la angustia existencial no ha sido ni Platón ni Freud ni Jesucristo, ni siquiera Sartre, sino más bien Manolito. Mafalda le cuenta su último descubrimiento: “Más que personas, somos una decisión de nuestros padres, Manolito. ¿Te das cuenta? ¡Si ellos no hubieran querido tener hijos –¡chau!– no nacíamos nunca!”. Es entonces cuando Manolito entra en erupción: “¡¿Cómo nunca?! ¡¿Cómo nunca?! ¡A mí, cuando se me pone una idea no hay quién me la saque! ¿Me oís? ¡Y si mis padres no hubieran querido tener hijos…! ¡Peor para ellos! ¡¡Porque hoy yo tendría otros padres, otro nombre y otra cara!! ¡¡Pero que nacía, nacía!!”

Máximo Teszkiewicz
Creativo, Madrid

1 comentario sobre “¿Quién eres yo y qué tienes contra mí?”

  1. Esteve dijo:

    Es cierto, tal vez si encontráramos una forma de eliminar el narcicismo ora necesario ora causante de tantos males.
    Gracias por el artículo.

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