En Ciberdiván hemos comparado internet, la red, con un tejido ínter neuronal compartido, al que tenemos acceso por la pantalla del ordenador. Hoy para hablar de la madre, y no caer en la tentación de recomendarles a la mía, me he sentado cómodamente en mi sillón y le he pedido a la RED que asocie libremente. Es decir, he escrito en los buscadores “madre” y he aquí los resultados: EMBARAZO, REGALO, MODA, BEBE, LACTANCIA, EDUCACIÓN, BELLEZA, VIRGEN, MUJER, ESTAR GUAPA, HOGAR, PATRIA, TIERRA, REBAJAS, HIJO, RELIGIOSAS, ALIMENTACIÓN.
Estas han sido las más nominadas, como anécdota encontré que sale en la RED que Bin Laden llamó a su madre el 10 de septiembre de 2001 para decirle que tardarían en volver a verse, y hasta la fecha. Eso marca lo que importa una madre, según el dicho español madre no hay mas que una, la que me parió. Internet podemos considerarlo como la madre de todas las redes, pues desde luego una madre es una red de palabras, de caricias, de olores, de imágenes, de comidas, de recuerdos, de riñas, a través de la que nos llega el mundo. Una madre es como una ONG que nos facilita el acceso a la oficina de empleo que es el padre. Es como una red significante que permite o no permite, que tamiza la luz que está al otro lado. Hay una idea muy extendida que es pensar que una madre siempre es buena para un hijo, y la buena intención no basta en estos asuntos humanos. Por eso terminare rescatando ese concepto del brillante psicoanalista inglés D.W. Winnicott que dijo que de una madre lo importante es que sea lo “suficientemente buena” y ya es bastante.
Les entrego tres direcciones de la red que hablan de madres de distintos tipos pero todas buenas:
Infórmense sobre un tema de futuro las células madres.
La Madre Teresa de Calcuta, absolutamente buena.
Las Madres de plaza de Mayo. Una madre no es sin hijo.
Manuel Conde Díaz
Psicoanalista, Sevilla